"El verdadero gozo viene de la actividad de la mente y el ejercicio del cuerpo; los dos van unidos". Alexander von Humboldt

"La actitud mental es más importante que la capacidad mental". 
Walter Dill

"Tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes, tienes razón". 
Henry Ford

Fitspiration
"Si siempre pones límite a cada cosa que hagas, ya sea física o de cualquier otro tipo, se mezclarán en tu trabajo y en tu vida. No hay límites, sólo hay barreras, y no debes pararte ahí, debes ir más allá". Bruce Lee
La motivación posee un papel fundamental en todos los ámbitos de la vida, pues es el motor para que las personas realicen cualquier actividad. Desde el punto de vista psicológico, es un elemento principal para la actividad física y el deporte, ya que es la razón por la cual se inicia, se orienta, se mantiene y se abandona el ejercicio.

En este blog quiero hacer hincapié en el ejercicio porque representa una situación concreta de dureza mental y física en la que, con frecuencia, nos encontramos al límite. Además representa disciplina, autoestima, fuerza de voluntad y perseverancia. Por otro lado, el ejercicio significa todo lo contrario a la pereza, el vicio, la debilidad y los excesos. Por estas razones, la mayoría de las enseñanzas sobre el ejercicio pueden trasladarse a los demás ámbitos del crecimiento personal.

Ahora bien, es necesario tener la motivación adecuada para persistir en el deporte, la actividad física y el ejercicio. En una ocasión anterior veíamos los diferentes tipos de motivos por los que puedes hacer ejercicio, y también hemos hablado de algunos elementos para comenzar y mantenerse. En esta oportunidad quiero continuar el tema y ofrecer algunas reflexiones adicionales.

Hacer ejercicio no suele ser divertido, pero si lo haces de manera inteligente puedes llegar a disfrutar de esa actividad. Una vez que formas el hábito, tu cuerpo comienza a sentir los efectos positivos del ejercicio y te pedirá que lo hagas con frecuencia. Cuando haces ejercicio generas un nuevo tipo de energía que estará a tu servicio durante todo el día e impulsará tu estado anímico. En otras palabras, te sentirás más activado y dispuesto a liberar tu energía.

Motivación para perder peso
Los beneficios del ejercicio son tan variados que existe al menos uno que te motivará especialmente a ti.

Sin importar el tipo de motivación que tengas, es preciso que no exageres en tus ambiciones. Esto ya lo he dicho anteriormente pero nunca está de más repetirlo. A continuación te ofrezco 5 elementos más con los que puedes arrancar y continuar:

1. No busques parecerte a alguien más.

Este enfoque solo te llevará a la decepción. Tu cuerpo es diferente y tu metabolismo también lo es. En general, la mayoría de condiciones lo son. Busca tu propio camino.

No te fijes en los demás, en qué tanto les falta, en qué tan rápido o lento están avanzando. Como te digo, el proceso es distinto incluso en miembros de la misma familia. Quizá tu compañero de ejercicios se vuelva más fuerte rápidamente, pero tal vez tu progreso se dispare en una etapa posterior; o tus resultados sean más duraderos…

Las posibilidades de avance son muy variadas. No existe una única forma de mejorar.

Céntrate en tu desempeño y haz que tu motivación sea interna y no dependa del éxito o (peor aún) del fracaso de los otros.

Frases para hacer ejercicio
Encuentra tu propia forma de hacer ejercicio concentrándote en lo que mejor te desempeñas

2. No pretendas obtener resultados visibles durante los primeros dos meses.

Simplemente olvídate de esta idea por completo. No te enfoques en ningún tipo de resultado antes de los dos primeros meses. Que sea una regla.

Tener una meta irrealizable sólo conduce a la frustración.

Cinco formas de motivarse para hacer ejercicio
Los resultados llegarán. No te afanes.

3. Celebra cada progreso que hagas:

a) Calcula tu peso, tus niveles de grasa y de masa corporal.
b) Toma fotografías de “antes y después”.
c) Mide con cinta métrica las diferentes dimensiones de tu cuerpo: cuello, hombros, pecho, cintura y piernas.
d) Revisa tu nivel de energía y de cansancio cada semana.
4) Evalúa la calidad de descanso que obtienes los días que haces ejercicio y compárala con los días que no.
5) Busca tests que midan tu capacidad atlética y hazlos una vez al mes. Asegúrate de que midan tu fuerza, tu velocidad, tu flexibilidad , tu coordinación, tu equilibrio y otros componentes de la actividad física. No todo es fuerza o resistencia.

Todos estos elementos te mostrarán tus progresos, aunque la mayoría de estos son invisibles a simple vista, incluso para ti. Es por eso que son importantes.

La idea que intento transmitirte es que no juzgues los resultados de tu programa de ejercicio sólo como te ven los demás o como tú te ves a ti mismo a simple vista. Incluso, otro tipo de mediciones como la capacidad cardiovascular y la resistencia en general no pueden medirse sin instrumentos especializados.

Aprende a celebrar estos pequeños triunfos. Después de todo, son el sentido de tu proceso de realización personal. Así alcanzarás tus objetivos a largo plazo sin decepcionarte por estar pensando en ellos a cada momento. Como se suele decir, es el camino el que trae las mayores satisfacciones, no el fin del mismo. Si te fijas sólo en las metas y te presionas demasiado, tu motivación a largo se verá afectada. Si piensas mucho en todo lo que te hace falta, la preocupación puede llevarte a la decepción y luego al abandono.

Mantener la motivación para hacer ejercicio
Rastrea tus progresos, pero no sólo los visuales y más evidentes

4. Busca algo que te motive del ejercicio a corto plazo.

Como te acabé de recomendar, no dejes tu mente vagando en el futuro de los sueños cumplidos. Disfruta el proceso y encuentra algo satisfactorio en cada sesión de ejercicios:

- El tipo de entrenamiento
- El ambiente
- Algunos ejercicios determinados
- Los efectos psicológicos durante y después del ejercicio
- Los efectos fisiológicos durante y después del ejercicio
- Las personas con las que haces ejercicio

Evita la falta de motivación para hacer ejercicio
Si encuentras un aspecto del ejercicio que disfrutas, potencia ese aspecto para motivarte.

5. La motivación es más compleja de lo que crees

En términos de la psicología deportiva, la motivación es un factor disposicional (no es algo permanente e invariable) que depende de numerosas características de una persona. Así que si no encuentras motivación en un lado, siempre puedes encontrarlas en algún otro. Algunas de las características que inciden directamente en la motivación son:

- Condición física actual
- Condición psicológica actual
- Gustos y preferencias
- Necesidades
- Ambiente e influencias del entorno
- Relaciones sociales
- Relaciones culturales (cómo una sociedad determinada valora el ejercicio)
- Asociación que hace la persona con ciertas situaciones (Si hace una asociación positiva, hay mayor motivación)

Además, la motivación no es algo estático, sino algo dinámico. Es decir, todos los factores que te he mencionado hasta ahora interactúan entre sí; lo que significa que hacer ejercicio no depende únicamente de la persona o de la situación, sino de todas las relaciones que se puedan establecer entre todos estos factores.

Dado que la motivación es algo disposicional y dinámico, puede modificarse y hacerse más efectiva. La motivación puede aumentarse con las estrategias adecuadas, así que no te preocupes si por el momento no estás motivado: no va a ser así siempre.

Consejos para empezar a hacer ejercicio
Motivarse a hacer ejercicio es más fácil cuando sabes que tienes muchas formas de hacerlo

Bueno, creo que te he dado muchas herramientas y no me gustaría abrumarte con más información. Espero tus comentarios y reacciones. Si quieres hacer una consulta o aporte de manera más privada, busca mi correo en la parte derecha de este blog.
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¿Cómo encontrar motivación para hacer ejercicio?


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  1. En mi caso, lo que me permite seguir haciendo ejercicio, es no ponerme metas ni de días ni de intensidad. Solo me planteo ir al menos un día en semana (a nadar) y si tengo disponibilidad, todos los días que pueda añadir. Así he conseguido llevar años nadando. Por cierto, me gustó el artículo.Saludos

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  2. Yo nunca mido mis progresos, eso me pareció un buen punto en el cual puedo trabajar.

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  3. Hola Luis. Gracias por comentar.
    Así como te planteas ir al menos un día a la semana a nadar, puedes plantearte un día adicional. No cada semana, sino cada dos. Es decir, que cada 15 días vayas a nadar dos días como mínimo, no negociables.
    Así vas extendiendo muy progresivamente tu rango mínimo. Después de unos meses, ya será normal para ti ir al menos dos días a nadar por semana.

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  4. Interesante artículo, gracias por su publicación.

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  5. Hola. El artículo es muy interesante, y en parte me es útil para replantearme ciertas cosas. Especialmente, el arrancar de nuevo a hacer ejercicio. Soy una persona muy, pero que muy sedentaria, debido a que siempre he tenido trabajos de mucha intensidad física y que tras ocho horas sudando la gota gorda, solo apetecía descansar. Tras mucha inactividad por la crisis, y tras volver a los estudios, me encuentro en una nueva situación. Me he tirado años totalmente "apoltronado", si no ha sido estudiando, ha sido haciendo el vago. Y recién titulado como me encuentro, se que necesito mejorar físicamente para mantenerme activo en el trabajo, y por cuestiones de salud.

    Hice el test que colgaste por la tabla de excel. Y sinceramente, la máxima motivación que tuve, por cuestiones de salud, es de 24. El resto, no llega a 20. Soy una persona que no le gusta el deporte, no me gusta hacer ejercicio, y no sentía ningún beneficio mental ni físico cuando lo hacía en mi más temprana juventud, pero lo hacía porque practicaba deportes de contacto. Se que tengo que ponerme, simplemente por salud, pero me cuesta a horrores el mero hecho de planteármelo.

    ¿Qué me recomendarías en un caso tan súmamente extremo como el mío?

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  6. Hola, Anónimo. Yo te podría recomendar varias cosas.

    1. Busca un deporte. Encuentra un deporte que se ajuste más o menos a tu nivel físico y comienza por ahí, por algo que no veas como ejercicio sino como una actividad de entretenimiento o disfrute.

    Tip adicional: Busca clases de artes marciales o de Yoga.

    2. Haz actividad física. Monta bicicleta, camina, haz senderismo, ve a un plan ecológico de vez en cuando. La actividad física no tiene que ser deporte o ejercicio, sino simple actividad que requiera moverte, por ejemplo, caminar 20 minutos diarios con tu perro, ir hasta tu trabajo en bicicleta un día a la semana.

    3. No intentes un plan de ejercicios. Si no te gusta el ejercicio, será muy difícil que implementes desde el principio toda una rutina. Cómprate unas pesas más o menos ligeras y trabaja una única parte de tu cuerpo, por ejemplo, los bíceps. Haz 20 curls por cada brazo antes de salir del trabajo y ya. Comienza con algo pequeño.

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