Cómo redactar un discurso


"Sé breve en tus razonamientos, que ninguno hay gustoso si es largo"
Miguel De Cervantes Saavedra

"Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Lo malo, si poco, no tan malo".
Baltasar Gracián

"La brevedad es el alma del ingenio".
William Shakespeare


Recomendaciones para hacer un discurso memorable
Los tweets son otro ejemplo perfecto de concisión y atractivo. Pocas palabras, buen efecto.

Después de generar buenos puntos principales para tu discurso y organizar tus ideas de una manera adecuada, lo siguiente que debes hacer es pensar en las cuestiones de estilo. A continuación te ofrezco algunos tips para hacer de tus puntos principales algo conciso y memorable. A fin de cuentas, tu objetivo principal es hacer que tu audiencia retenga lo que vas a decirles.

Entonces, si deseas que tu audiencia recuerde tu discurso por ser conciso y persuasivo, tendrás que fijarte en la forma en que construyes las frases. Específicamente, asegúrate de usar frases cortas y verbos vívidos.

1. Usa frases cortas


Las frases cortas son más fáciles de recordar que las frases largas. Igualmente, son más persuasivas. Por esta razón, procura ser preciso y ve al punto. Formula tus puntos principales de la manera más resumida posible, pero tampoco seas demasiado general o inespecífico. No te extiendas, no expliques ni desarrolles tu punto principal, simplemente formúlalo para que la gente lo recuerde. En tu discurso, lo vas a repetir mínimo tres veces (en la introducción, cuando lo expliques y cuando concluyas), así que no querrás repetir algo demasiado largo.

Usa cinco o diez palabras para comunicar tu idea principal. Luego tendrás la oportunidad de extenderte dentro del discurso.

En la introducción, por ejemplo, sólo necesitas formular el núcleo del argumento de la forma más memorable y precisa posible. Eso es lo que motivará a tu público a seguirte el hilo, a prestarte atención hasta el final. Igualmente, debes ser conciso cuando presentes los soportes.  

Piensa en esto como si fueran títulos que quieres que la gente recuerde vívidamente una vez que termines tu discurso. Hazlo como si tu audiencia estuviera tomando notas y fuera capaz de anotar precisamente esos títulos. Esos títulos son las frases clave de todo tu discurso y si las personas pueden recordar claramente esos títulos, podrán recordar el resto.

2. Usa verbos vívidos


Trata de usar verbos que tengan un impacto en el público, pero no te pases usando verbos demasiado llamativos o exagerados que no se corresponden con lo que quieres decir. Por ejemplo, si quieres hablar de los beneficios de la educación virtual, puedes decir que "mejora" la calidad de la educación, en lugar de usar verbos como "aumenta", "acrecienta", "agranda", "ensancha" o "alarga" la calidad de la educación (el ejemplo es un poco tonto pero creo que entiendes lo que quiero decir).

No te pongas demasiado creativo con las palabras y no uses demasiados sinónimos. Lo que quieres es que la gente recuerde tus frases (y las parte más llamativa y funcional de una frase es el verbo), no que se sorprendan por tu amplio o variado léxico.

Sé breve y usa verbos eficientes en tu discurso

Sé conciso y usa verbos efectivos

Te voy a poner un ejemplo con una entrevista de trabajo. Supón que te preguntan: 

¿Crees que serías un buen activo valioso para esta empresa?

Lo mejor que puedes responder es algo como:

"Bueno, tengo la experiencia en las áreas en las que están interesados y de hecho lo hice bastante bien en un trabajo similar. Déjeme hablarle un poco acerca de mi experticia al respecto..."

Esto es algo que quedará en la mente de tu reclutador. Es preciso, breve y bastante persuasivo.

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La forma en la que introduces y resumes lo que quieres comunicar es demasiado importante. Con frecuencia, es lo único que la gente recordará. No comiences balbuceando acerca de tu experiencia y de tus logros en la empresa. Introduce lo que vas a decir con una frase que resuma todo lo que vas a decir y que sea memorable.

Luego tendrás tiempo de extenderte y explicar lo que quieres decir, pero debes trabajar primero en las frases principales. 

Recuerda que la calidad es más relevante que la cantidad. Tu entrevistador no va a poder recordar la lista de logros, experiencias y estudios que tienes. Esa es mucha información para él. No lo vas a convencer con un montón de palabras, sino introduciendo en su mente una o dos frases que atrapen todo lo que quieres decir.

Piensa en las frases célebres o los comerciales de televisión que van al punto y se quedan rápidamente en la mente de las personas. 

Las frases célebres (que usualmente pongo al inicio de cada post) son una forma perfecta de concisión e impacto. Todo mundo puede recordarlas porque no son párrafos enteros sino frases concretas. Además usan verbos vívidos y persuasivos. No se componen de palabras rebuscadas o ideas demasiado bizarras, por el contrario, son tremendamente sencillas pero muy significativas.

¡Eso es lo que quieres en todo discurso, algo breve, sencillo y fácil de recordar!

tu cambio es ahora

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