RESUMEN: Quiero plantearte la posibilidad de que contemples aspiraciones personales que no supongan fechas límites o acciones concretas sino transformaciones profundas en tu forma de ser: Medita más, vive en el aquí y el ahora, equilibra tu percepción de lo positivo y quéjate menos, siéntete agradecido por todo lo que tienes y no te compares con otros, no los critiques ni hables demasiado de ellos, sé más generoso y no te preocupes demasiado por cosas se escapan a tu control.


La época de fin de año y el mes de enero suelen ser momentos propicios para replantear tus objetivos, impulsarte a cambiar tu vida y perder el miedo a seguir tus sueños. Sin embargo, las metas de año nuevo suelen convertirse en propósitos a nivel externo bastante comunes: bajar de peso, cambiar de trabajo, aprender un nuevo idioma, dejar de fumar, etc. Con muy poca frecuencia, lamentablemente, te planteas metas internas, metas que no supongan un logro sino una transformación de quién eres.

Después de todo, las cosas que definen tu vida no se reducen a los logros externos, como tu trabajo, tus estudios o tu estado físico. Y aunque te asegures el éxito en todas estas áreas, esto no significa que te sentirás más contento con tu vida. De hecho, plantearte metas de año nuevo genera de inmediato preocupación, estrés y desapego al presente. Casi instantáneamente, tu mente se concentra en la productividad y se enfoca en medirlo todo en esos términos.

Las 10 metas que te propongo no te harán directamente más exitoso en ciertas áreas ni te darán las herramientas necesarias para luchar por lo que anhelas, pero te harán una persona más feliz, o por lo menos te brindarán tranquilidad y estabilidad emocional

Al hacer el balance del año que inicia, trata de obtener un balance entre lo interno y lo externo. La ambición por crecer tiene que reflejarse también en esos aspectos que pueden modificar nuestra forma de ser, nuestro estado de ánimo, nuestros pensamientos y emociones. Como bien apunta nuestro invitado Kapu, nuestra prioridad debe recaer en los proyectos internos, aquellos propósitos cualitativos, que son "del ser y del estar", y no tanto en los proyectos cuantitativos y externos, del "tener y del hacer".



10 propósitos de año nuevo que te pueden hacer más feliz


1. Meditar más.


Entre las promesas que debes hacer a ti mismo en este nuevo año, sin duda alguna la que tendrá el efecto más poderoso en tu psique será la práctica de la meditación. Con la práctica de la meditación serás más feliz, estarás más saludable y tu vida se transformará profundamente.

Los beneficios de la meditación no sólo se extienden a tu bienestar general, a tu salud física y mental, a un mejor descanso y a la reducción del estrés sino también a un nivel ampliado de felicidad. Además, si comienzas a convertir la meditación en un hábito, tendrás una mejor disposición física y mental para emprender las otras metas que te hayas propuesto.


2. Vivir más en el aquí y ahora.


Gracias a la experiencia y la madurez, se hace más evidente que nuestra felicidad y tranquilidad no dependen de nuestras finanzas, posesiones o logros. Aunque poseamos todo lo anterior, no tenemos garantizada nuestra satisfacción con la vida. Esto no significa que debamos renunciar a nuestras metas, sino que también debemos entender que lo que nos hace sentir bien con nosotros mismos es la ausencia de preocupaciones, de estrés crónico, de tensión y de inquietud, independientemente si nos va de maravilla o si el éxito está ausente en nuestra vida. Como dice Eckhart Tolle: "Ni el fracaso ni el éxito tienen el poder de cambiar tu estado interior de ser"

La clave consiste en expresarnos a nosotros mismos gratitud por el momento presente viviéndolo plenamente, pues es el único que tenemos. Tal vez nunca ganemos el suficiente dinero o tal vez nos tome un par de décadas alcanzar nuestro máximo potencial, pero mientras eso sucede es necesario saber apreciar lo que tenemos y lo que somos aquí y ahora. Muchos de nosotros perdemos un montón de tiempo viajando mentalmente al pasado o al futuro y mientras tanto nos perdemos el presente. Estamos en nuestro sitio de trabajo e imaginamos estar en nuestro hogar, y cuando estamos en nuestro hogar no dejamos de pensar en el trabajo.

3. Enfocarte en lo positivo.


Al referirme a lo positivo no quiero caer en la tendencia sobrevalorada de un optimismo generalizado o una actitud positiva inquebrantable, ya que precisamente he criticado esta forma de pensar en diferentes publicaciones anteriores.

Focalizar tu atención en lo positivo no significa tener una actitud positiva todo el tiempo, sino cultivar un hábito que te permita equilibrar las cargas negativas en tu vida y lidiar con el agotamiento y el estrés en los diferentes contextos de tu vida. Por ejemplo, si tienes un compañero de trabajo con el que no te sientes cómodo por muchas razones diferentes y pierdes tu tranquilidad pensando en todo lo que no hace bien, intenta ser más objetivo y justo analizando las cosas en las que ese compañero es muy bueno, las maneras en las que facilita tu trabajo o por lo menos las maneras en las que no te dificulta el trabajo aún más.

4. Ser más agradecido.


La gratitud se puede expresar de muchas maneras diferentes. Por el momento no profundizaré al respecto. Tan sólo quiero resaltar lo importante que resulta para tu salud mental sentirte agradecido por la inmensa riqueza que tienes actualmente. Por supuesto, esta riqueza es diferente para cada uno de nosotros pero, como lo he resaltado anteriormente, enfocarte en lo positivo te permitirá sentirte alegre por todo lo que tienes aquí y ahora.

5. Dejar de quejarte


Quejarte significa que no estás agradecido, que no te enfocas en lo positivo y que no has logrado aceptar el momento presente. No te estoy diciendo que seas conformista, sino que te plantees a ti mismo lo que significa quejarte. Muy rara vez solucionas una dificultad interna quejándote. A nivel externo, generas una imagen de que eres alguien pesimista, que difícilmente se conforma con algo, que apunta a lo que está mal pero que no genera soluciones. En otras palabras, no darás una buena impresión a los demás.

Emocionalmente, cuando te quejas generas un estado mental que desplaza tu grado de responsabilidad, que concentra tu mente en lo negativo y que te hace más vulnerable al estrés y la preocupación. Si piensas en todas las dificultades que muchas personas tienen en este momento, de seguro te quejarías un poco menos. Tu situación actual no necesariamente es tan terrible si eres más objetivo, y siempre puede ser peor.

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6. Compararte menos con los demás.


Algunas personas definen su valía personal en términos externos al compararse con otras personas que consideran mejor o peor que ellas. En esta medida, se sienten tranquilas si son mejores o se destacan más que las personas que los rodean o se sienten terrible si descubren que no son tan buenas como los demás. Esta comparación va desde rasgos de personalidad hasta acciones concretas de las otras personas.

Este hábito es una fuerza autodestructiva que siempre está alerta de cómo te ves en relación a los demás, a pesar de que puedas entender que en toda comparación se pierde. Como lo he referido antes, si te comparas positivamente creas un marco de referencia en que vas a entrar en crisis cuando encuentras una mejor persona que tú en algo y si te comparas negativamente igualmente vas a entrar en crisis ya que siempre vas a sentirte inadecuado e inferior. Si realmente fueras objetivo en tus comparaciones, siempre saldrías perdiendo.

7. Dejar de criticar a los demás


Fijar tu atención en las demás personas de manera negativa tiene igualmente un impacto profundo en tu estado emocional. Criticar es una forma de quejarse, de olvidar lo positivo, de dejar que los demás controlen lo que piensas y lo que sientes.

Cuando criticas, reflejas baja autoestima, debilidad e inseguridad porque de alguna manera hablar mal de los demás te hace sentir mejor acerca de ti mismo. Igualmente, los demás te pueden percibir como una persona en la que no confiarían porque pueden asumir que tal como criticas a otras personas, los puedes criticar a ellos.

8. Ser menos chismoso


El chisme es destructivo, te desajusta, cambia tu foco de referencia, te distrae, te hace pensar en cosas negativas sobre los demás. Una persona chismosa suele ser percibida como insegura, envidiosa y poco confiable. Si te fijas en las ventajas y beneficios que obtienes con el chisme y los rumores, en la mayoría de casos no superan el mero entretenimiento.

Además, te desenfocan y te hacen estar más pendiente de la vida de los demás que la tuya propia. Lo que sucede con los demás pasa a ser tu entretenimiento y es posible que te vuelvas adicto a conocer detalles de las vidas de otros, entonces comenzarás a compararte y emocionalmente estarás distraído. El chisme fácilmente se convertirá en tu tema de conversación favorito y te hará invertir bastante tiempo y energía que podrías estar usando en algo más provechoso para ti.  

En el momento en que discutes sobre una persona de manera negativa sin que esa persona esté presente, estás usando tu energía mental y emocional en algo que no te ofrece ninguna ganancia y que por el contrario siempre deja una impresión negativa de ti.

9. Ser más generoso.


Muchas personas se obsesionan con el dinero y las pertenencias como sus posesiones más preciadas. Trabajan duro para conseguirlas y no se detienen ante nada. Ahorran, administran lo mejor posible el dinero, cuidan lo que tienen. Para estas personas, el dinero es el signo de su riqueza, de su éxito en la vida, es su meta más preciada. Cuánto más dinero tengan, más exitosos se sienten.


Una mente centrada en el dinero es amargada y no disfruta del presente, ya que siempre está preocupándose por ganar más o gastar menos. Una persona cuyo dinero es su prioridad, es egoísta y ve todo en términos de transacciones, intereses, utilidades, ganancias o negocios. En esta medida, ve a las personas como medios y recursos para obtener más dinero. Sus actividades y decisiones se basan en el dinero que gasta o el dinero que gana, convirtiéndose entonces en un esclavo de él.

No obstante, el dinero no te asegura la felicidad y si te obsesionas con él, ninguna cantidad te será suficiente. Perderás la salud y el tiempo persiguiéndolo. Te volverás ambicioso, avaro. Sacrificarás tu tiempo y energías con tal de conseguir más dinero. Tendrás reparo para compartir con los demás y en todo caso, serás generoso únicamente cuando te sobre. 

Por eso te recomiendo que, para el año que comienza, practiques la generosidad. Trata de dar más a los demás sin ninguna intención premeditada. Deja de centrarte en ti mismo y ofrece lo que tienes para hacer mejor la vida de otras personas. No todo se trata de ti, no todo se trata de tu éxito o de qué tanto dinero ganas. Sin importar el dinero que ganes, seguirás siendo la misma persona, con los mismos defectos y las mismas cualidades, pero puedes usar el dinero para compartir, hacer felices a otros y ayudar a quienes más lo necesitan.

10. Preocuparte menos


La preocupación engendra ansiedad ya que implica estar constantemente enfocado en el futuro, a pesar de que muchas de nuestras preocupaciones son injustificadas porque nunca se harán realidad. Si hacemos un cálculo rápido, fácilmente notaremos que tan sólo un 10% de nuestras preocupaciones actuales tienen una base verdadera y que menos del 10% de nuestras preocupaciones en la vida se ha hecho realidad. Considero que esta es una cifra tranquilizante y sobretodo, aceptable.

Lo que más nos enferma e incapacita no es lo que sucede en nuestras vidas sino lo que imaginamos que puede suceder. Muchas de las cosas que nos preocuparon en el pasado fueron nimiedades que no tuvieron ningún impacto real en nuestra vida.

En retrospectiva, en muchos momentos de nuestra vida desearíamos habernos preocupado menos y haber invertido nuestro flujo emocional en disfrutar del momento presente, ese que es el único que tenemos pero al que menos le prestamos atención porque miramos demasiado al futuro o al pasado.

Tengamos en cuenta que la mayoría de dificultades que enfrentamos no son permanentes y que una actitud resuelta y una gran dosis de persistencia e inteligencia pueden disolverlas si dirigimos nuestras energías al momento presente.

Tu Cambio Es Ahora: Prohibido Rendirse
Nuestra preocupación también se relaciona con las decisiones que hemos tomado en el pasado, las cuales no podemos modificar y ante lo cual debemos cultivar la aceptación en nosotros, incluso si ya nos equivocamos. De esta manera nos libramos de las tensiones internas que nos debilitan y consumen tanto.

Prohibido Rendirse

PARA HACER

1. Comprométete con el propósito de hacer una obra generosa una vez al mes a una persona que no pueda devolverte el favor. Comparte tu experiencia con otros y analiza lo que sientes cuando haces algo enteramente desinteresado por alguien, independientemente si lo merece o no.

2. Escribe una lista de todas las cosas que te preocupan este nuevo año y trata de enfrentar con argumentos cada una, de la manera más racional y objetiva posible. ¿Siguen siendo reales y plausibles la mayoría de tus preocupaciones?

3. La próxima vez que te descubras a ti mismo hablando mal de alguien, trata de detenerte y pídele a las personas que están contigo que hablen de otra cosa. Simplemente di algo como "No hablemos más de eso" y cambia de tema de inmediato. Con el tiempo, notarás que la crítica destructiva y el chisme no son algo necesario para ti.

4. Cuando notes que te estás comparando con alguien, recuerda que la única comparación válida es la que te haces a ti mismo y enfoca tu atención en tu propio ego. Compárate contigo mismo y pronto sentirás que tus niveles de estrés, preocupación, angustia y ansiedad disminuyen significativamente.

5. Cuando tengas la oportunidad de quejarte con alguien y lo notes, detente y busca un momento para quejarte en privado, por escrito. De esta manera no transmitirás sensaciones negativas a los demás y aun así conservarás la oportunidad de quejarte por las cosas que no están bien en tu vida.

PARA PENSAR

1. Si dejaras de preocuparte por todo lo que te causa tensión en estos momentos, ¿crees que es posible que todo esté bien tal como está, que no hay de qué preocuparse realmente?

2. Si hicieras un balance de tu crecimiento interno en el último año, ¿te sentirías satisfecho al respecto?

3. Si las personas se enfocaran más en cambiar internamente, ¿crees que el mundo sería un lugar mejor?

4. ¿Cuántas preocupaciones terribles en tu vida se han hecho realidad? ¿Cuál crees que es el porcentaje de preocupaciones en tu vida que realmente llegan a suceder?

5. ¿Qué crees que pasaría si la mayoría de personas en el mundo hicieran el propósito de ser más generosos con los demás?

PARA DISCUTIR

1. De las 10 sugerencias anteriores, ¿cuál consideras que es la más difícil? ¿Por qué?

2. De las 10 sugerencias anteriores, ¿cuál consideras que es la más fácil de lograr o la que menos tiempo o esfuerzo te tomaría? ¿Por qué?

3. En términos de #desarrollopersonal, ¿qué sugerencia agregarías a la lista? ¿Cuál quitarías? ¿Por qué?

4. ¿Conoces a alguien que invierta más en su desarrollo interno que en su desarrollo externo? ¿Cuál es tu impresión general de esta persona? ¿Qué hace a esta persona diferente?

5. ¿Con cuál sugerencia te identificas más? ¿Cuál sugerencia consideras que deberías tomarte en serio y hacer todo lo posible para hacerla realidad?


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  1. ¿Con cuál sugerencia te identificas más? ¿Cuál sugerencia consideras que deberías tomarte muy en serio y hacer todo lo posible por transformarte en ese aspecto este nuevo año?

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  2. ¿Conoces a alguien que invierta más en su desarrollo interno que en su desarrollo externo? ¿Qué piensas de esta persona? ¿Qué la hace diferente?

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  3. En términos de desarrollo personal a nivel interno, ¿qué sugerencia agregarías a la lista?

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  4. De las 10 sugerencias planteadas, ¿cuál consideras que es la más fácil de lograr o la que menos tiempo o esfuerzo te tomaría? ¿Por qué?

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  5. De las 10 sugerencias planteadas, ¿cuál consideras que es la más difícil o la que representaría un mayor reto para ti? ¿Por qué?

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  6. De las sugerencias planteadas, ¿cual quitarías de la lista? ¿Por qué?

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  7. Me parece genial intentar cumplir cada uno de los propósitos que expones, van más allá de una meta de año nuevo y nos darían mucha tranquilidad en nuestra vida.

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    1. Gracias por leer y seguir apoyando el blog en este nuevo año. Espero que tengas un éxito enorme e incomparable con tus propósitos del 2017.

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  8. siempre con esfuerzo y perseverancia. esperando lo mejor del futuro.

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